PASEOS EN EL REPOSO - 2

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PASEOS EN EL REPOSO

PASEOS EN EL REPOSO

Lo horrible está en lo inesperado. En lo no entendible. En eso que nos sobreviene, de repente, descargando en nosotros un alto voltaje de sorpresas negativas. 

En la medida que lo horrible se va rutinizando va dejando de serlo.
En conglomerados humanos que no tienen servicios básicos y que sus sistemas económicos han sucumbido ante las horripilancias políticas de gobernantes poco sesudos en eso de hacer elevar las producciones materiales, fenómenos tan poco frecuentes como las pandemias de largo alcance, tienden a sobredañar sus aparatos mentales más que en aquellos conglomerados humanos donde por lo menos se puede estar en el hogar con agrado porque no faltan los servicios básicos.

No obstante si se prolongaran los tiempos de la actual pandemia, hay que tomar en consideración que aparatos mentales golpeados por cansancios extremos, por atosigamientos emocionales desmesurados, por excesos o carencia de realidades coherentes mínimas, pueden generar, primero subrepticiamente, y luego de modo explícito, cuadros de ilusionismos, de delirios, de alucinaciones y fantasmagorías, los cuales por ser eventos pandemoniales no comprensibles, vendrían a agravar en peor grado lo que la horripilancia pandémica hasta ahora, ya ha venido haciendo.

Ílmer Montana.
Pregrado en Literatura ULA y
Magíster en Gerencia UNET 


PASEOS EN EL REPOSO - 1

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PASEOS EN EL REPOSO

PASEOS EN EL REPOSO


Sin importar el sitio donde nos encontremos, venimos a resolvernos en un test: con cuanta serenidad contamos ante Lo caótico. Lo  caótico depende de nosotros: puede ser ver nuestra empresa quebrada, o estar ante familiares iracundos que gritan y ofenden o no soportar lavar los útiles de la cocina luego de haber comido y que nos esperan sucios en el lavaplatos.


El test que venimos a resolver sirve para que se perciba cuánta capacidad emulatoria tenemos para comportarnos como Dioses ante los caos que según nosotros mismos podamos tener enfrente.

Lo señaló David y lo señaló Jesús el Cristo: "seremos dioses".

En la Biblia se dice que al inicio todo era caótico y el que iba convertirse en Señor del Universo todo lo ordenó tomándose su espacio de tiempo.

O en pocas palabras, el test sirve para mostrar y demostrar si podemos ser dioses o no.

Ílmer Montana.
Pregrado en Literatura ULA y
Magíster en Gerencia UNET 


LA EXTREMA OPCIÓN

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LA EXTREMA OPCIÓN

LA EXTREMA OPCIÓN

HESIODO: LOS TRABAJOS Y LOS DÍAS:

"LOS HUMANOS VIVÍAN ENTONCES COMO LOS DIOSES, CON EL CORAZÓN LIBRE DE PREOCUPACIONES, LEJOS DEL TRABAJO Y DEL DOLOR (...) DISFRUTABAN DE LA ALEGRÍA... AL ABRIGO DE TODOS LOS MALES. MORÍAN COMO QUIEN SE DUERME, VENCIDOS POR EL SUEÑO".

Con el fenómeno del covid, el mundo económico (que es el único mundo que la humanidad convertida en gente, cree de verdad) se debate en la ley material del costo de oportunidad, el cual presentado simplemente se pudiera reducir a está usada expresión: "ES ESTO (ESCONDERSE) O LO OTRO (PRODUCIR)". Cada lado del costo-dilema conducirá indefectiblemente al otro, constituyendo así un circuito de alta perversidad, visto nada más en filmes enaltecedores del terror tipo Saw, o en series de tv tipo Mentes Criminales.

Lo sucedible a las leyes económicas así como lo que le pueda suceder a la humanidad, e inclusive, al país donde se esta viviendo, no ocupa (aún) lugar importante en el preocupar diario de las personas concretas, puesto que la mediación mediática a las que están sometidas sus existencias por el tema del virus, reduce su marco de expectativas al confinamiento domiciliario, confinamiento, sea útil recordarlo, que representa la apuesta hecha por los gobiernos para el combate del invisible enemigo.
Y sobre este confinamiento, tomándolo como encerramiento muy próximo a la ordinaria idea de cárcel, o mínimamente de detención preventiva, discurriremos en este breve espacio.

Cuando se trata de cuarentenas, y cosas atinentes al achicamiento del espacio con su consiguiente reducción de la movilidad, el tiempo surge como el fundamento a manejar dentro del tiempo mismo. Quiero decir, manejar con una contraactitud, la actitud susceptible a la acción devastadora del tiempo a enfrentar. Que si no se hace con las precauciones metódicas adecuadas, la contraactitud irá sucumbiendo ante el feroz acoso de la temporalidad en curso.

¿Qué idea le quiero trasmitir con la "opción extrema"?
Bueno, la idea de que en un haz de opciones, corremos el riesgo de ir agotándolas bajo determinado uso de ellas hasta que llegamos a la última. Una vez consumida ésta, indefectiblemente nos quedaremos en el extremo de las posibilidades. O sea, sin respaldo alguno.
Como la cuarentena o aislamiento social, no es por un tiempo prefijado y dado a conocer, sino que la medida aislacionante pertenece al reino de las incertidumbres, las opciones tenidas para frentearla, además de ser algunas económicas, otras obligantemente son psicológicas. En pocas palabras, la cuarentena es una medida económica y socio-emocional. Donde ambas merecen nuestra mayor atención.

Lo siguiente me servirá para especificar la noción -llevable a idea-operativa- de "extrema opción", la cual puede ser significada dentro de realidades vivibles de estar "al extremo de las posibilidades" de uno, como lo anuncié líneas atrás.
Voy a actualizar una escena trabajada por el ínclito escritor Milan Kundera en una de sus obras (Kundera será citado de nuevo antes de concluir esta Página). La escena se da cuando cierto caballero llega en un taxi para ir a un café colocado justo en la acera de enfrente donde el taxi se detiene. El señor que atiende los clientes en la barra, como está desocupado en ese instante, repara que pese a que llovía fuerte, el caballero que sale del auto, aún trayendo su paraguas no lo abre y atraviesa la calzada para meterse al café ignorando la lluvia.
Ya dentro del establecimiento toma su asiento en la barra y le solicita al señor que lo observó el servicio de una taza del sabroso liquido.
El señor aprovechó, mientras le preparaba el servicio, para preguntarle sobre lo que le pareció algo raro del cliente en eso de no utilizar el paraguas para protegerse del agua. Ante la pregunta que por qué no abrió el objeto, el cliente le respondió así: "No lo abrí porque no me gusta estar al extremo de mis posibilidades". Es decir, interpreté yo de la respuesta del caballero, que estando él bajo la lluvia, caminó tranquilo por tener una opción a la mano. Él no sintió, atravesando la calzada bajo la lluvia, la sensación de estar desamparado.
Creyendo haber asimilado la idea, luego de que le relaté la escena de la obra, un amigo que viajaba constantemente a Caracas desde San Cristóbal (ciudades separadas por una distancia respetable si el viaje es en bus), la aplicó, evitando el cansancio psico-físico de viajar más de 10 horas en carretera. ¿Cómo fue? 
Fíjese: las butacas reclinables de los buses ofrecen al pasajero sólo dos opciones. La posición vertical y la posición extendida. Como sabemos esta última posición constituye la opción de verdadero relax, que si se utiliza apenas arranque el viaje, el pasajero ingenuamente la comenzará a agotar. Y en la medida que avance el largo recorrido, la reclinación surtirá menor efecto. Tanto que el ingenuo pasajero se mueve y se voltea a cada rato, buscando el imposible relax perdido.
Mi amigo por su parte, siguiendo la idea de no abandonarse a la última opción, dividió el trayecto total en cuatro etapas: San Cristóbal-Barinas, Barinas-Acarigua, Acarigua-Valencia y Valencia-Caracas.

El amigo cada vez que iba a comenzar el bus su largo recorrido (salía a las 5 pm y llegaba si no había contratiempos, casi a las 7 am) hablaba con su mente (o la mente se hablaba a sí misma con permiso de él) diciéndole: voy a estar sentado derechito en la posición 1 hasta cumplida la primera etapa. Si logras que mi cuerpo no se canse, usaré la etapa segunda para la posición 2 que tanto te gusta. Después volvía a enderezarse cuando se iniciaba la tercera etapa. En la última etapa dormitaba como para llegar más descansadito al destino. Él llamó esta operación en su exceso de inventiva "Como alcanzar el destino sin ningún esfuerzo". Una vez me comentó que su cuerpo vivía muy agradecido por evitarle cansancios innecesarios. De seguro empleó el principio en otras experiencias, pero no me las contó.

Vuelvo a Kundera, que esta vez sí lo cito textualmente. El autor en su obra La identidad (1997) se refiere al tiempo y a la gente. Lea, por favor:
"El problema de la gente es el tiempo, hacer que pase el tiempo, que pase por sí solo, a solas, sin esfuerzo por su parte".

Este fragmento extraído de La identidad (del diálogo entre dos personajes: Jean-Marc hablándole a Chantal), resulta útil pues bajo la luz de la precisión puntualiza que el problema humano del tiempo, pasa por el esfuerzo de la gente. De que si no hay por el lado de la gente el esfuerzo inteligencial mínimo direccionado a la apercepción de su realidad dada en variables (distancias y velocidades), esa misma realidad emanada de su estructura, de a poco, muy calladitamente, irá socavando las estructuras mentales no aptas para procesar semejante fenomenología cronometral.

En procura de lograr ser entendido lo mejor que se pueda, el problema del tiempo en situaciones de encerramientos límites verbigracia este exigido por la prevención sanitaria anti-Coravid-19, es para quienes de un modo u otro se disponen a hacerle lucha. A no dejarse vencer por los efectos nocivos que el tiempo perpetra en la psiquis humana, psiquis cuyas estructuras no están aptas, de ordinario, para ser efectiva en condiciones donde el espacio a recorrer y la velocidad de movimientos, las determinan las distancias cortas en las cuales hay que desplazar el cuerpo una y otra vez. 
Para quienes no les preocupa el tiempo del encerramiento cuarenteno, ni ningún otro tiempo, por alguna causa o razón ideológica o espiritual, sin duda exposiciones tipo esta, le resbalan.

Habiendo aceptado la cuarentena bajo el carácter de encerramiento preventivo ante la amenaza de un monstruo microscópico que al igual que las grandes monstruosidades derivadas de la libre iniciativa de las fuerzas naturales (tsunamis, sismos, inundaciones...), no le importa nada la vida humana, contagiando a quien sea, con tal de defender su derecho a existir, se acepta también que se truncó por una temporada indeterminada, el acceso democráticos a los espacios exteriores con los que se cuenta para producir el mundo de todos los días, dándole paso al mundo del acontecer obligatorio de quedarse en casa, con lo que quedarse en casa sin definición temporal implica. Ese mundo bajo la contingencia se le ha comenzado a llamar concienzudamente "mundo encerrado".

Asumiendo, pues, el "Quédate en casa" en calidad de encerrona pocas veces experenciada por los alegres mortales, el periodista español Jordi Evolé de Antena 3 entrevista al sin par Pepe Mujica. Antes de interrogarle sobre el confinamiento preventivo, Evolé (nos) recuerda el período de tiempo cuando el expresidente uruguayo estuvo preso. Evolé, gracias a esa experiencia lo considera, y así se lo comunica, como un "experto en estar solo".
Mujica realmente aportó mucho cuando expresa que en los momentos como este, hay que tomarlos como los momentos para hablar con uno mismo porque estamos solos con nosotros.
Retomé la aclaración existencial del expresidente, lo confieso, habida cuenta que nada más cuando se está confinado, sólo podemos abrigarnos en el calor que podamos darnos nosotros mismos. Y de aquí es que se desprende el problema referido desde el comienzo. El problema del tiempo, que con su abstracto peso nos va eliminando las opciones que tenemos para desenvolvernos en la soledad diaria de reducirse al mismo espacio y a los mismos objetos acompañantes.
¿Cómo las elimina? Veamos.

La cuarentena en las primeras de cambio -pongámosle 2 ó 3 semanas- pudiera estimársele muy cercana a una "luna de miel". La gente, atendiendo el llamado de sus presidentes de la república respectivos -todos luciendo una cara de papá bonachón, y si son damas, cara de madre que se desvela por la salud de los suyos- de que se resguarden del monstruo ubicuo, en sus hogares. A renglón seguido comienzan los jefes de hogar a inventariar las cosas que les servirán para que ellos y sus muchachos, la pasen de lo mejor los días de encierro riguroso. No habría ninguna contrariedad si la medida se acabara, digamos, el lunes próximo venidero. En ese caso, y ojalá así ocurriese, escritos como este, serían zoquetada de personas que por vagancias poco entendibles, se ponen a escribir temas sin ton ni son.

En estas primeras de cambio, pues, la gente ya sabe qué hacer. En tal sentido, me he tomado el gusto de preguntarle a mi reducido círculo de relacionados cómo están afrontando el evento y ninguno me ha comunicado que está desesperado, angustioso o aburrido. Antes, por el contrario, me confiesan que la cuarentena les cayó como anillo al dedo, debido a que podrán atender asuntos caseros que por exceso de trabajo, habían sido relegados. Tantas cuestiones por hacer encuarentenados que conté diez actividades, cheverísimas todas, en la repuesta de una persona cuyo estatus profesional la obliga a estar al tanto de los desanimantes aconteceres diarios registrados en el incalculable mundo de la economía.

Empero, la terriblidad del evento de marras, comenzará a develarse (léase rebelarse) en la medida en que el evento se vaya hundiendo en el abismo del tiempo. Quiero decir, pase del mes o de dos meses en adelante, sin que haya señales en el escenario inmediato de aparecer la fórmula esperada, la cual le pondría coto al asunto significativamente, por un lado, por el lado científico-epidemiológico. Y por el otro, por el lado de las producciones económicas, las economías vitales del planeta comiencen a acusar los indicios inequívocos de cómo el fenómeno del virus las ha ido golpeando con severidad.
Desde luego, lo expresado pertenece por ahorita, nada más a las visiones negativas que se pudieran tener al respecto. No obstante para nada invalida el porvenir escabroso en el plano psíquico que pudieran experienciar las personas (que en el plazo temporal de las primeras semanas del reclusorio, por no haber establecido con un cierto nivel técnico, la división del trabajo mental, insoslayable sobremanera en las coyunturas en las que el tiempo juega su rol estelar) consumieron todo aquello que les serviría de apoyo psicológico para no flaquear en el enfrentamiento ante el tiempo, que llevado al terreno de lo mitológico, el tiempo se le simboliza como aquel dios maligno que se come, para divertirse él, a sus hijos.

No desearía finiquitar esta exposición sin exteriorizarle la importancia de captar en qué esfera del desenvolvimiento societal complejo se hayan insertos los objetos (gadgets) a los que la gente represada en la delimitación casera recurrirá en la expectancia de salir airosa.

Toda la pléyade de gadgets emanados del sistema de producción de la civilización industrial, en alguna manera u otra, está en razón del tiempo. Para disfrutarlo, pasarlo ( perderlo o matarlo), retardar sus efectos, marcarlo y ahorrarlo. Estos gadgets mercantilizados se realizan en la economía del (valor de) cambio. Una vez adquiridos en tanto mercancías, pasan a la jurisdicción de las usabilidades, o mejor dicho, son insertos en las economías del (valor de) uso. En situaciones extremadas, verbigracia la cuarentena general, ya los valores de cambio extendidos al campo de los valores sígnicos y a los valores simbólicos, son relegados a posiciones secundarias (en condiciones vitales, digamos, "normales" estos valores preponderan). Al ser así, nada más se puede contar con el objeto en tanto nos sirva para usarlo según esté vinculado con alguna arista del tiempo.

Estando la persona ante el objeto en el rigor de usarlo para resistir el transcurrir temporal, sabiéndolo -y es mejor que lo sepa- o no sabiéndolo, estará registrando un desgaste, no únicamente de la máquina o artefacto en uso (desgaste que es habitual en la cotidianidad de los consumos), sino, y esto viene a convertirse en el encuarentamiento en algo de descomunal importancia, en su aparato psíquico. Aparato que en la medida inexorable de que se vaya desgastando por el uso repetitivo, irá tornando a la persona en un factor humano vulnerable a los pathus mentales y conductuales con perniciosas repercusiones en su salud mental.

De modo que convertida la cuarentena social en una experiencia inédita para la mayoría de la población, y estando usted ahí (también yo estoy; para nada me excluyo) dentro de esa mayoría, es de meticulosa conveniencia que en las operaciones a realizar (división del trabajo mental) para obtener la óptima eficacia del uso del tiempo que tanto su aparato mental como el objeto a la disposición le otorgan, organice una tabla de actos prioritarios en los que usted extraiga el provecho espiritual y cognitivo que le sea posible conseguir.

Eso se conseguiría si de los actos prioritarios a efectuar, bien junto con los acompañantes de la experiencia (gente de la casa), bien en la ingrimitud de su expuesta alma, usted nota como de a poco sus fortalezas personales se van ampliando.
"Una mente ociosa -comentaba el economista tachirense Aldo Contreras por Viva la mañana de TRT del lunes 30/3/20 - más consume". Para evitar sumergirse en las acciones propias del consumo evasor de estar ingeriendo alimentos y bebidas por encima del nivel necesario de la emergencia, se hace insoslayable la actitud proactiva, radicalmente opuesta a la pasividad receptiva, cuando se estén ejecutando actividades recreativas. Por conocimiento ordinario estas actividades si no se les decodifican los contenidos lúdicos-instruccionales que portan, tienden a aburrir en términos medios. Aburrimiento evitable o disminuible, si la persona en cierto sentido se hace ducha en la "técnica de la fatiga". O sea, ducha en captarle a las acciones puestas en practica, los logros edificatorios que se vayan cristalizando en pro de combatir el cansancio latente que se esconde maléficamente en ella (en la persona).

En el propósito de que estemos enterados de la gravedad del tiempo por venir, ese "motivador de la vida" llamado Eduardo Rodríguez G. en su programa de Unión Radio/Canal IVC, el mismo lunes 30/3/20, puso en el aire estas acuciosas palabras en el contexto del Corona virus: "Iniciamos apenas el recorrido sin distancias definidas en camino de largo aliento", que espero ninguno de nosotros las tome a la ligera. Entre más admitamos que el asunto del virus es "bien apretado de verdad", y que si no nos conducimos en proporciones cónsonas en el enfrentamiento contra la totalidad de cosas que a su vez se sitúan en contra nuestra, no podremos emerger avantes en esta interesante epopeya que desde hace semanas libramos en el seno del hogar o en su defecto, en la solitud de nuestras habitaciones.

Ílmer Montana.
Pregrado en Literatura ULA y
Magíster en Gerencia UNET 


LAS ECONOMÍAS ANTI-ECONÓMICAS

LAS ECONOMÍAS ANTI-ECONÓMICAS

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LAS ECONOMÍAS ANTI-ECONÓMICAS.


LAS ECONOMÍAS ANTI-ECONÓMICAS


"Muchas de las instituciones humanas son el resultado de la acción humana, 
pero no del diseño humano".
Adam Ferguson (1723-1816).


Para abordar esta paradoja (de las tantas paradojas propias de los mundos prácticos ficcionales) es perentorio tomar en cuenta el analítico histórico proveniente de las tesis del Materialismo-histórico referidas a las secciones A y B de la base material del edificio social, y más recientemente del enfoque sobre los procesos productivos desplegados por la Teoría de los sistemas.


El Materialismo-histórico en su búsqueda teórica de explicar la dependencia y el atraso estructural de las sociedades dominadas por la economía real trasnacional, representando por los centros metropolitanos (entiéndase países dominantes en el esquema centro/periferia), establecía que todo Modo de Producción le correspondía para crear verdadera riqueza social dos secciones productivas: la sección de la producción de los bienes de producción (maquinaria, equipos, instalaciones fabriles con tecnología de punta, etc.) y la sección de la producción de bienes de consumo. Al no haber en los países dependientes la primera sección, indefectiblemente la sección B la cumpliría según determinaciones del centro hegemónico al cual el país dependiente estuviere adscrito. Siendo así un país que no pudiera producir, por carecer de las condiciones tecnológicas y científicas mínimas necesarias, sus bienes de capital fijo para producir, estaba condenado a desenvolverse económicamente como un país sin vida material propia.


Del lado de la Teoría de sistemas tenemos este aporte:
Habrá sistema en tanto tal, siempre y cuando un supuesto sistema logre, al extraerle al ambiente que lo rodea materiales e insumos (input), nuevos materiales y nuevos insumos distintos que antes no había (output). Para ese cometido se hace necesario que los procesamientos al interno del sistema (throughput) cumplan con mecanismos y dispositivos científicos y tecnológicamente desarrollados, con los cuales todo el sistema a su vez pueda cumplir con las operaciones iniciales (extractivas) y operaciones de clausuras necesarias (realizaciones económicas de complejidad secundaria y terciaria) para que el sistema productivo sea un sistema de producción de riqueza social-real. O sea, deje de ser un sistema de producir supuesto y se presente como un sistema real-concreto del que en virtud a esa realidad sistémica, la sociedad en su conjunto puede asumirlo como una instancia propicia para su avance en el tiempo y en el espacio.

Las economías ajenas a estos requisitos sistémicos-totales, se les estima como a-sistemas, puesto que en sus procesamientos o throughput se dan operaciones inconclusas, diseminadas y fragmentarias, sólo aptas para generar salidas momentáneas y simples a realidades íntegras y holísticas. Estos a-sistemas cuando mucho aportan esquemas simplificados basados en recortes de realidad que a la larga no permiten que la sociedad en donde operan se libre de su atraso estancador en el que permanece invariablemente.


Por no tener reales sistemas transformadores y generadores de riquezas, los Modos de producción de los países del Tercer Mundo no pueden emerger de las miserias de toda índole que los apabulla material e inteligencialmente. Por no ser economías sistémicas reales, industrias básicas como el aluminio y el hierro en Venezuela, por ejemplo, hoy no son empresas rentables. O ¿de qué le vale producir petróleo a PDVSA, para seguir el ejemplo venezolano, sino lo puede comercializar y mucho menos cobrar al verse con obstáculos financieros con su moneda física o con su monedad digital? Sin duda, Venezuela está imposibilitada de desarrollarse tanto hoy como ayer, pues nada poseía en su contexto como país, unidades de producción antieconómicas.
También esta tipología de economías se les conoce como Des- producción especulativas, Anti-producciones asistémicas o Sistemas económicos falsos. Como quiera que sea el nombre, se les reconoce por el hecho de que nada más permiten el enriquecimiento desproporcional de personas o de entes oficiales o mixtos muy particularizados, vinculados en alguna forma con los tramos en donde la economía ofrece cierta y determinada eficacia.

Ílmer Montana.
Pregrado en Literatura ULA y
Magíster en Gerencia UNET 


CAÍN, EL MARCADO

CAÍN, EL MARCADO

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CAÍN, EL MARCADO


CAÍN, EL MARCADO 


"Andarás errante y vagabundo sobre la tierra".
La Biblia. Génesis 4:12

Un astrólogo hablándole a un cliente acerca de la Biblia, ya fuera de la privacidad de la consulta, que es un libro que se puede leer desde variados ángulos: el esotérico, el astrológico, el numerológico, el cabalístico, el religioso, el místico... Y siendo así, la gente que lee el libro de manera ordinaria, sin ninguna pretensión más allá de la mera curiosidad, muy difícilmente extraerá de sus contenidos algo útil para la común vida.

Debe resultar muy escabroso para un lego aficionado a leer Lo raro, enfrentarse con los textos bíblicos, pues están signados por antagonismos conceptuales (y hasta redactivos) que hacen muy difícil una sana comprensión de lo ahí leído.
Alguien no advertido de tal signación, pudiera enrevesarse tanto que su pensamiento al no contar con un hilo conductor expedito dado por las narrativas bíblicas, caería en elucubraciones fuera de los contextos inteligibles.

He aquí algunos ejemplos:
-Jehová manda a Moisés a hablar con Faraón para que éste dejé salir a sus paisanos, los paisanos de Moisés, pero yendo por el camino, en una posada, Jehová se le aparece para matarlo (Éxodo 4:24).
-Finalizado el diluvio regenerador, Jehová se compromete a más nunca destruir nada viviente como lo hizo al ahogar todo lo vivo con su poder (Génesis 8:21). Pero más adelante profetas como Joel y Amós, al igual que el mismo Jesús, hablan de otro "fin de mundo". Amós lo llama "el día de Jehová" (Amós 5:18). Jesús habla del fin como señal inequívoca de su segunda aparición en la escena de la tierra para "el juicio final".
-En el Antiguo Testamento toda la violencia, la sangre y las guerras se debe, pese a que hay gente excepcional, a las almas perdidas de los pecadores desobedientes de la palabra de Jehová. Empero en el Nuevo Testamento se leé en Juan que antes de Jesús no había pecado. El pecado surgió según el Apóstol porque Jesús vino y al venir Él ya nadie podrá excusarse. (Juan 15:22). En el mismo Juan se afirma que nadie jamás vio Dios (1:18). No obstante en Génesis 32:30 se afirma que Jacob vio a "Dios cara a cara". También Moisés lograba verle la cara a Dios (Éxodo 33:11). Esto se contradice en el mismo capítulo en el versículo 20 cuando leemos: "No podrás ver mi rostro...".

Demasiadas son las incompatibilidades que yo por razones de espacio y de ánimo no citaré aquí. Pero antes de tocar la más estridente de todas, quiero nombrarles un autor que basándose en diferentes fuentes llega a la conclusión de que Judas fue el "discípulo más amado" por el Mesías. Me estoy refiriendo a Émile Gillabert. El autor en su libro "Judas traidor o iniciado", quizá como producto de las inconsistencias halladas hace todo un tratado para persuadir a sus lectores de que "¡Jesús y Judas son Uno!". Sin duda alguna ponerse alguien a ahondar por alguna causal los textos llamados "sagrados" aunque no lo quisiera, pudiera llegar a referencias y a opiniones asombrosas como consecuencia, repito, de la contradictoriedad de lo leído.

Un planteamiento parece estridente, o toma ese matiz, en tanto y cuanto colisione con ideas, nociones y significados, digamos, aceptados y establecidos. Casi al punto de considerársele inamovibles, verbigracia el caso de Caín, personaje bíblico de carácter negativo en el mismo rango maldito en que está la Bestia 666, Herodes, Archelao, Judas y la Serpiente tentadora. La tradición religiosa judeo-cristiana, independientemente de la corriente seguida, (nos) presenta al personaje como un ser abyecto y ruin. Rayano casi con lo rastrero. Y agregar alguna referencia distinta a esa fama negativa de Caín, a todas luces, dentro de las comodidades conceptuales, resultará una imprudencia de quien osare hablar bien de semejante sujeto.

Me interesé en el personaje de Marras leyendo en los 70' al Demian de Hermann Hesse. Hess, como todo pormenorizado observador, ofrece una visualización de los caínes, de la secta caínita, como una tipología de personas de naturaleza recia, que por inspirarle respeto a los demás, por sus rostros, por sus seriedades y conductas verticales, son alejados y aislados. Demian, Sinclair y Eva constituyen una trilogía de personas que al llevar la distinción de Caín en sus rostros, nadie se atreve a intimar con ellos, y ellos a su vez nada más se reúnen a solas para hablar de sus soledades, ahuyentando a los otros quienes suelen vivir y morir según las pautas emanadas de la matriz-mundo hegemónica.

Al principio pensé que era una exageración de Hess en torno a Caín, pero menos mal que tenía una pequeña Biblia a la cual recurrí (ojalá usted haga su lectura si tiene una a su alcance). Y sí, en realidad, Hesse tenía razón: Caín era un Hombre de respeto y respetable. De respeto y respetable habida cuenta de que no negó su acción criminal ante Dios, cosa que sí hizo la pareja paterna en donde uno culpa al otro y el otro culpa a una serpiente.
Dios para que nadie se meta con él lo distingue con una señal y si no se le respeta será castigado siete veces. La figura de la "señal" no nada más aparece en el versículo 15 del capítulo 8 del Génesis. Además, para hacerlo entendible, la Biblia remite a Ezequiel 9:4. Ahí en el versículo hallamos que Jehová indica ponerle "...una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de las abominaciones". Los demás hombres sin señal se les castigará. Ezequiel a su vez nos manda a Apocalipsis 7:2 y 3. Cito: "Y vi otro ángel que subía del nacimiento del sol, teniendo el sello del Dios vivo: y clamó con gran voz a los cuatro ángeles, a los cuales les era dado hacer daño a la tierra y a la mar. No hagáis daño... hasta que señalemos a los siervos de nuestro Dios en sus frentes".
Ahora me pregunto: ¿Por qué esa distinción? ¿Será porque son gente brava que no transigen con nadie?
Bueno, la misma Biblia nos da una pista de quienes fueron los caínes. Veamos:

Se podría asumir que siendo Caín un maldito, de él y de los suyos emergerían todas las modalidades de hacerle mal a los demás, a la par de la aparición de todas las modalidades para degradarse uno como persona. Nada más lejos de los hechos narrados en la Biblia relativos a la "descendencia de Caín".
Ahí, finalizando el capítulo 3, encontramos que Caín, habitando el oriente del Edén, tuvo a su hijo Henoch y edificó una ciudad llamándola Henoch, sin ninguna alusión a poderes divinos. De los descendientes apareció Lamech quien se enfrentó sentimentalmente a dos mujeres: Ada y Zilla. Cada una de ellas le brindó dos hijos. Con Ada tuvo a Jabal y a Jubal. 
Jabal fue un hombre práctico y se dedicó a edificar ciudades y a la cría de ganados. La Biblia lo llama Padre de los que hacen tiendas y se ocupan del ganado. Jubal por su parte, desarrolló la sensibilidad artístico-musical y creó música. Es llamado por la Biblia el Padre de los que manejan arpas y órganos. Con el varón que Lamech tuvo con Zilla (tuvo una hembrita llamada Nohena), de nombre Tubal-Caín, las artes metalúrgicas aparecieron con él. Tubal-Caín lo designa la Biblia como el Padre de los que acicalan metales.
De forma, pues, que habiéndole comunicado estos puntos, quizá ya usted lo sabía, deseo abrir una posibilidad no de debatir, sino de ayudar un poco a desmontar esa cantidad proverbial de incoherencias que habitualmente tropezamos aquellos que de vez en cuando ojeamos o miroteamos la Biblia, para buscar en ella alguna pista que nos ayude a caminar en las sombras.

Ílmer Montana.
Pregrado en Literatura ULA y
Magíster en Gerencia UNET 


EL TAMAÑO DE LA RIQUEZA

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EL TAMAÑO DE LA RIQUEZA

EL TAMAÑO DE LA RIQUEZA


Cuando una economía experimenta un crecimiento notable se crean muchos puestos de trabajo y el bienestar general de los individuos crece. Lo contrario ocurre cuando la economía no crece suficientemente o incluso decrece.
Cristián Larroulet/Francisco Mochón.

El PIB venezolano, según reportó a finales de enero del 2020 el FMI, se contraerá este año en curso 10% y el ente supone una contracción para el posterior 2021 en 5%. Desde luego, estos pronósticos así de rigor metodológico nos obligan a una interpretación que (nos) permitan comprenderlos.

No es que el FMI esté mintiendo con los porcentajes de la contracción del PIB venezolano. Estos porcentajes coinciden más o menos con otros datos aparecidos con respecto al infortunio económico que Venezuela enfrenta en su hasta ahora infructuosa "búsqueda de un mundo mejor". ¿Y sí es una verdad lo expuesto por el ente multilateral, en donde estaría la mentira? Bueno, la mentira es que si no se maneja adecuadamente la teoría económica, cifras y porcentajes como los presentados, da pie para el autoengaño o para el engaño a otros, pues pareciera que dada la reducción de la contracción (2019: 35%, 2020: 10% y 2021: 5%) pareciera que la realidad económica se le esta atendiendo efectivamente, ¡pero nada más lejos que eso!

Concretemos. Venezuela tiene 6 años de recesión económica. En esos 6 años (2014-2019) la producción de riqueza económico social ni ha crecido ni se ha estancado sino que desde el 2014 para acá, incluyendo el 2019, tal riqueza ha decrecido si se toma el 2014 como el año base. En esos 6 años el tamaño de la riqueza que había en el 2014 se ha reducido casi al 65 %. El economista Leonardo Buniak hablando por el canal IVC el 28/1/20 tomó el 2013 como año base y desde ese entonces el tamaño de nuestra riqueza se ha reducido 3/4 partes, lo cual traduce que sólo queda de ese tamaño una sola parte, que si no se hacen acciones prodigiosas, esa última tercera parte, por un lado, y esto fue bien explicitado por Buniak, se irá reduciendo al mínimo, y por otro lado, las reducciones venideras serán más pequeñas aún. En esa perspectiva fatal, llegará el momento en que no se reducirá más porque no habrá más nada que reducir. Si es que llegare ese momento, y puede llegar porque a nuestros políticos eso ni les va ni les viene, pues sus felicidades mentales-materiales no las ven perjudicadas, los economistas tomarían un nuevo año base para poder ejercitarse en sus implacables cálculos económicos. Útil es informar que para el 2019 el monto de nuestra riqueza estaba por el monto de los 70 MM de dólares, los cuales si el comportamiento estúpido de nosotros permanece igual o peor, el monto se reducirá significativamente en este enigmático año 2020.

Ílmer Montana.
Pregrado en Literatura ULA y
Magíster en Gerencia UNET