PRISIONEROS

                

PRISIONEROS 

"La esperanza es la peculiar penitenciería en donde sus prisioneros se cuidan esmeradamente entre ellos mismos, para que ninguno pueda escapar".
ANÓNIMO

En la promoción que Televen hizo al nuevo programa "ADN Venezuela" colocó una frase de alta envergadura semántica, pues toca, sin querer o queriendo, el rasgo de Venezuela con el cual tranquilamente Venezuela puede definirse.
Se dice en la promoción, entre otras cosas, "...Llevar un país de la esperanza a la realidad". 
Vivir en la esperanza, y si se acepta, vivir de esperanzas, ha sido la experiencia de toda la gente que ha nacido en este país, desde que se separó de la experiencia inicial llamada entusiastamente "La Gran Colombia". Eso ocurrió en 1830, apenas muerto Simón Bolívar junto a la esperanza que él, en su calidad de prohombre, representó.

En otras palabras, los venezolanos han pasado toda su historia republicana de esperanza en esperanza, al extremo que la única manera de que salgan de una esperanza es porque ya están metidos en otra.

Así el asunto, todos los eventos históricos dados en el transcurso del tiempo (eventos que van de la aparición (y desaparición) de caudillos, paladines, héroes y líderes hasta las pruebas cruentas de guerras, revoluciones y sublevaciones militares, pasando por la creación de un número considerable de constituciones, han servido para enarbolar a diestra y siniestra esperanzas.

Y aún estando los venezolanos sosteniendo y a la vez sostenidos en una esperanza, viene esta sencilla frase promocional de un producto mediático, a anunciar la cruda verdad de lo experienciado en la historia republicana: Hay que llevar al país de la esperanza a la realidad. Pero como solo es una sencilla frase, la gente que delineó la idea, no está en la obligación de señalar a cuál realidad hay que llevar a Venezuela.

Ílmer Montana.
Pregrado en Literatura ULA y
Magíster en Gerencia UNET

No hay comentarios:

Publicar un comentario