LA BURBUJA PERFECTA

           

LA BURBUJA PERFECTA 

"El hombre imaginario vive en una mansión imaginaria a la orilla de un río imaginario.

Y se asoma al balcón imaginario a mirar el paisaje imaginario...".

EXTRACTOS DEL ANTIPOEMA: EL HOMBRE IMAGINARIO (NICANOR PARRA, 1914-2018)

Hoy más que nunca se le hace necesario al ser humano, inmerso en un mundo de imágenes (mundo que se le llama por especificidad conceptual La civilización de la imagen; Marisa Gómez decidió llamarla en un Ensayo suyo La civilización de las imágenes), hacerse de una idea -y si le es posible, de un precisamiento ideacional- de qué es Lo imaginario. De cómo las ciencias de la imágenes y de cómo los científicos de las conductas, enfocan la "conciencia imaginante" para diferenciarla de la "conciencia percibiente".

Cuando alguien no puede diferenciar ambos procederes de la actividad conciencial, estila engañarse y engatusarse con lo que percibe o con lo imaginado. En ocasiones, supone que está percibiendo pero esencialmente lo que está es imaginando. También a veces le acontece la experiencia inversa. Está en una experiencia imaginativa pero convencido de que está percibiendo. Y en ese ton ni son ante las cosas de la vida, pudiera ese alguien transcurrir toda su existencia alrededor de una imagen, o de unas imágenes, persiguiéndola(s) tenazmente hasta que logra atraparla(s). O, en su defecto, persiguiéndola(s) hasta que logra darse cuenta de cuando la(s) va atrapar, lo perseguido, evaporándose, se le aleja más.

Son incontables los casos, particulares o generales, en donde las imaginaciones y las percepciones, por no estar bien delimitadas, han conducido a personas e, incluso, a naciones enteras, a situaciones de elevada desgracia humana.

En ese desorden de confusiones, hay parejas que se unen en matrimonio (o se desunen en divorcios), basándose en cualidades que les imaginan al otro. Por igual, resulta muy común ver personas que desembolsan dinero para adquirir mercancías cuyas utilidades esenciales solo son para presentarse ante los demás con una envidiable imagen pública. Tanto es el influjo ambiguante de las imaginaciones y de las percepciones deficientemente definidas, que Adolfo Hitler llevó a sus compatriotas alemanes a creer que había necesidad de una guerra contra el resto de Europa y la realizó. No olvidemos que la Unión Soviética jamás existió en términos reales, no obstante hubo una enorme cantidad de seres humanos que alimentándose mentalmente de percepciones y de imaginaciones tergiversadas, mataron o murieron por la causa de esa real inexistencia.

Basándome en el criterio expuesto, y suponiendo que en algún grado ayuda a entender más o menos la inquietud expresada por Richard, personaje principal del filme La playa (interpretado por Leonardo DiCaprio), quien luego de no haber materializado sus objetivos transformadores, se dijo, preguntando:
¿A qué se deberá que por más que intentemos hacer las cosas distintas, siempre terminamos haciéndolas igual?

Ílmer Montana.
Pregrado en Literatura ULA y
Magíster en Gerencia UNET

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