CAPTAR (Y APREHENDER) LA FORMA (II)

CAPTAR (Y APREHENDER) LA FORMA (II)

Read post

                

CAPTAR (Y APREHENDER) LA FORMA (II)

"A punto de subir al escenario del mundo, avanzó enmascarado".
Idea citada por JACQUES LACAN (1977) en Psicoanálisis. Radiofonía & Televisión.
Ed. Anagrama, Barcelona-España

A
Inicié mi interés teórico por las formas, he de manifestar, porque una señora amiga, quien debía concurrir a la reunión familiar con sus cuatro hermanos para dirimir, según la posición de los cinco, el asunto pendiente relativo a las propiedades sucesorales (bienes inmuebles, acciones y empresas), experenció con ellos el desatino de desprenderse de ellas, de las formas.

La señora amiga, debido a la confianza que me tiene, me confesó que esa reunión familiar fue un acto descarnado no apto para gente moderada, ya que todos sin excepción, se desenvolvieron delante de los otros de la manera más honesta en lo que le fue posible, sin filtros y sin compasividad con ninguno de los otros hermanos.

B

Lo que condujo a que los concurrentes se comportaran abiertamente, haciendo de la reunión un ejercicio de carencia absoluta de cordialidad, dándole paso a la rispidez en altos grados de aplicación práctica, fue que el hermano menor tuvo la ocurrencia -por favor, acépteme el calificativo-, apenas comenzó el acto, de plantearles a sus hermanos algo que él consideró de pertinencia básica. El planteamiento fue este:
- Señores, en pos de buscar efectividad en lo que aquí se ventile, se hace necesario establecer cómo hemos de portarnos en esta reunión. ¿Si nos portamos como personas o en su defecto, nos portamos como lo que somos?
La respuesta -me dice la señora amiga- fue unánime y al unísono:
- ¡Vamos a portarnos como lo que somos!

El hermano menor, me cuenta la amiga, no pudiendo procesar la realidad humana de sus hermanos, aprovechó la onda diaspórica que envolvió el ánimo de los venezolanos en el 2019, para escaparse de Venezuela, no tanto porque tuviera urgencias económicas, sino porque deduciendo que la humanidad real de sus hermanos no era exclusividad de ellos. Que si así como son sus hermanos, también, en más o en menos, es el resto del colectivo nacional, a Venezuela le resultará demasiado cuesta arriba salir del atolladero en el que estaba en el 2019.

La amiga, por su parte, le concedió toda la razón a Simón Bolívar, de tanta tristeza final, cuando percibiendo moribundo, la esencia de indiferencia sincera, de sus paisanos contemporáneos, se dijo a sí mismo en voz semi-alta y desanimada: "Siento que he arado en el mar y sembrado en las nubes".

Traje acá esta temática de las formas conductuales -quizá la prosiga para la próxima entrega- con el propósito parcial de que se tenga una ligera noción, de que el mundo des-formado, cuya lapidaria naturaleza la podemos apreciar en filmes sobre el fin del mundo o los tiempos posteriores a la conflagración nuclear ("El libro de Eli", La carretera, Melancolía...) en donde ya no hay, porque sencillamente no hace falta, el respeto formal hacia los semejantes, muy pocos de nosotros podríamos sobrellevarlo y sobrevivirlo.
Si usted siente o sabe que no está en ese reducido grupo de personas capacitadas existenciariamente a conducirse ignorando la importancia de la convivencionalidad con base al respeto de las formas, entonces le toca ocuparse con preocupación comedida, de mantener en usted y en la gente que a menudo trata, un comportamiento formal, opuesto y distante al mundo de las descarnaduras, crudo y desgarrador.

Ílmer Montana.
Pregrado en Literatura ULA y
Magíster en Gerencia UNET

CAPTAR (Y APREHENDER) LA FORMA

CAPTAR (Y APREHENDER) LA FORMA

Read post

    

CAPTAR (Y APREHENDER) LA FORMA

"Qué sería de la vida humana si no hubiera formas".
TEODORO PETKOFF (economista venezolano, 1932-2018).

Las relaciones entre personas pueden mantenerse más o menos igual en el tiempo, en tanto y cuanto los participantes respeten las debidas formas que las relaciones objetivamente exijan.

Al margen de cual sea el momento o la fase en que esté una relación (romántica, comercial, amistosa, académica, religiosa...), siempre está tendrá formas de trato respetuosas, limitaciones a la subjetividad de los relacionados y sobre todo, el tomar en cuenta los parámetros básicos que ninguno de los implicados debe quebrantar o soslayar, para lograr mantener un estatus de aceptabilidad para las partes.

Mas en la medida en que las formas o los parámetros no se vayan guardando, las relaciones caerán en los rigores de lo evanescente, rigores que al ir apareciendo de a poco o de a mucho, hacen que aquellos elementos que factifilizaron a que se diera la experiencia de relacionarse con otra(s) persona(s), se trastoquen en el despliegue del tiempo, al extremo, que en la mayoría de los casos, lo que unió termina desuniendo y lo que atrajo termina repeliendo.

El secreto para que este fenómeno evanescedor no nos acontezca a nosotros, está en que como seres sociales, sepamos captar, con una claridad mínima aceptable, cuál es la forma o cuáles son las formas que una etapa de la relación tenemos que guardar, en el entendido de que si no captamos la exigencia formal, la relación debido a nuestro despiste, se dañará irremediablemente.

Ílmer Montana.
Pregrado en Literatura ULA y
Magíster en Gerencia UNET